La irritación íntima se puede producir por muchas circunstancias diferentes. Se puede localizar en las zona vulvar y vaginal y puede estar acompañada de picor, escozor y flujo anormal.

¿Qué puede causar irritación íntima?

  • Usar un jabón abrasivo (como jabón de Marsella) para la higiene personal.
  • Un desequilibrio en la microbiota vaginal.
  • La presencia de micosis vulvovaginales u otros tipos de infección.
  • Contacto entre la zona íntima y restos de orina o heces.
  • Uso de papel higiénico perfumado.
  • Llevar ropa interior sintética o pantalones vaqueros muy ajustados.
  • Uso de suavizante o detergente demasiado perfumado.

Unos sencillos pasos y una rutina adecuada de higiene íntima pueden ser suficientes para calmar la irritación

  • Evita las duchas vaginales, que pueden perturbar la microbiota vaginal. No tienen sentido, ya que la vagina se limpia sola.
  • Limita el lavado íntimo a la zona externa (vulva y zona perianal).
  • Lávate la zona íntima un máximo de dos veces al día, por la mañana y por la noche, puesto que un exceso de higiene puede mantener la irritación.
  • Utiliza productos higiénicos adecuados para su uso cotidiano en la zona íntima. Estos deben ser sin jabón y contener un ingrediente activo de efecto calmante.
  • Usa probióticos vaginales para reequilibrar la microbiota vaginal y limitar las recidivas de las infecciones vulvovaginales (incluidas las micosis).
  • Antes de tomar antibióticos, comenta con tu médico que eres propensa a la irritación íntima.


JEAN-MARC BOHBOT

Infectólogo y director médico, Instituto Fournier